Star, un perro 5 estrellas
5 estrellas, y no por ser un perro con más habilidades que otros, haber salvado vidas como perro policía o de grupos de rescate de los bomberos, ni por ser estrella de un anuncio de televisión. Solamente el haber padecido lo que ha padecido y, además haber sobrevivido, le convierte en en un perro con cinco estrellas como vidas que se merece. Alguien quiso deshacerse de este perro callejero, seguramente por diversión, y no se le ocurrió nada más cruel que atar sus patas y hocico, enterrarlo en arenadejando la cabeza fuera, y entonces dispararle en la cabeza más de cuarenta veces con una escopeta de perdigones. Sólo de pensar en lo que ha sufrido el animal me hierve la sangre. Por suerte para Star, que es el nombre con el que lo han bautizado, la vida le ha dado otra oportunidad.
Esto ha sucedido en Malta, pero podría haber sucedido en cualquier otro lugar, ya que por desgracia es algo habitual. Y no hablo de lo que pasa en China con los perros callejeros, no me voy a ir tan lejos. Aquí mismo, en España, sucede con los galgos. Éstos maravillosos y cariñosos canes de hocico alargado son criados para la caza y, por que algunos cazadores así lo deciden, dejan de servir para su cometido y los apean de la vida colgados de un árbol,
de un tiro, abandonándolos en una autovía, o atando una cuerda al cuello del animal para luego unir el otro cabo al coche que lo arrastrará hasta que el animalito ya no pueda más y perezca arrastrado por la carretera. Por desgracia, esto sucede. Y las heridas físicas se curan, pero las psicológicas no. Por suerte hay asociaciones que los defienden, tanto a los galgos (baasgalgo),como al resto de animales (PETA).
El famoso anuncio que circuló hace años contra el abandono animal rezaba El nunca lo haría. Y estoy completamente convencido de ello.
El placer de enseñar II: Walter Lewin
Tal y cómo ya comenté en otra entrada, para muchos profesores la enseñanza es algo más que vomitar la lección en clase y poner exámenes. Uno de esos profesores es Walter Lewin, quien después de más de 40 años como profesor del MIT (Massachusetts Institute of Technology), se retira a los 75 años.
Sus clases, las cuales a menudo terminaban con la frase Physics works, I’m telling you! (la física funciona, ¡os lo dije!), han sido muy famosas, sobretodo desde que empezaron a ser difundidas en Internet. Es un docente que realmente lleva algo tan sumamente difícil para algunos como es la física, a un nivel fácilmente comprensible con experimentos totalmente tangibles, los cuales nunca olvidarán sus alumnos. Llegó en 1966 al MIT como colaborador post-doctoral, y se convirtió más tarde ese mismo año en profesor ayudante. Según él mismo comenta, pensaba estar en el MIT un año solamente, pero le gustó tanto que se quedó y nunca salió de allí, para el placer de todos aquellos que han estado en sus clases.
Y es que no hace falta ser mundialmente conocido por la aportación a la ciencia, o premiado para ser considerado un buen profesor. Pero Lewin ha conseguido ambas cosas: además de ser profesor, dar conferencias y editar varias publicaciones, Lewin ha participado en varios descubrimientos relacionados con los rayos X aplicados a la astrofísica, y su aportación a la docencia se vio reconocida en el año 2003 con el premio Everett Moore Baker Memorial Award for Excellence in Undergraduate Teaching.
A continuación, incluyo un par de vídeos en los que se puede ver cómo eran las clases. El primero es general, y en el segundo se puede apreciar cómo preparaba alguno de sus experimentos antes de dar la clase. Si tenéis curiosidad por ver más acerca de él, en la web del MIT podéis encontrar clases y lecciones enteras.
Los chimpancés hablan
Y las ranas también, con su lenguaje particular, y también lo hacen los perros con sus ladridos. Pero el titular que aparece en varios medios no se refiere a lo mismo, pues ya estaba claro que también los chimpancés se comunican mediante su propio lenguaje.
El matrimonio Deborah y Roger Fouts ha estado estudiando el comportamiento comunicativo de estos animales durante 40 años -que se dice pronto-, y ello les ha llevado a concluir lo que parece sencillo cuando lo decimos en una sola frase: los chimpancés hablan, mienten y hacen poesías con el lenguaje de los signos. No les ha sido fácil llegar a estas conclusiones; el esfuerzo, la constancia y la dedicación de toda una vida no se puede resumir en una sola expresión para ser utilizada como titular de prensa. Estamos hablando de estudios serios, de científicos serios, que han sometido a estos animales a numerosas pruebas y tests para ver el alcance del acto comunicativo con animales. Cuando, por ejemplo, llamamos a nuestro perro y viene, es una comunicación unidireccional porque el can simplemente actúa: estímulo – respuesta, resumiendo rápidamente las palabras de Pavlov. Pero lo que estos científicos han conseguido es enseñar un lenguaje de signos y establecer un intercambio comunicativo bidireccional. En otras palabras, lo que han conseguido es en cierto modo conversar con nuestros parientes más cercanos en el reino animal. Han concluido que estos simios han sido capaces incluso de mentir, cuando la prevaricación se creía en gran medida propia del hombre; y, yendo incluso más lejos, han hallado pistas para pensar que los chimpancés también son capaces de expresar emociones a través de la repetición de palabras como una especie de poesía.
A continuación reproduzco un poquito más acerca de esta historia:
Estos científicos, ambos psicólogos comparativos del Instituto de Comunicación entre Humanos y Chimpancés de la Universidad Central de Washington, han dedicado su vida a combatir la idea de que el lenguaje es el “último bastión” de la singularidad humana. El próximo verano se podrán jubilar sabiendo que han cumplido su misión y que han podido “cerrar la boca” a muchos científicos –entre ellos al lingüista Noam Chomsky– que durante décadas negaban esta posibilidad.Los Fouts son continuadores de los trabajos iniciados en los sesenta por otro matrimonio –los también psicólogos Allen y Beatrice Gardner– a quienes la NASA cedió la chimpancé Washoe después de que la agencia espacial abandonara su investigación sobre estos animales. Antes que los Gardner, diversos equipos habían intentando enseñar el lenguaje oral a un chimpancé. Pero en seis años este solo pudo pronunciar, y no claramente, cuatro palabras: mamá, papá, taza y arriba.
El caso de Washoe
Los Gardner, en cambio, introdujeron a Washoe en un ambiente humano donde solo se hablaba el lenguaje de sordomudos. Los Gardner y su equipo, donde Roger Fouts empezó como becario, creían que la vocalización de los chimpancés era involuntaria, como el sonido que hace un humano si se golpea el dedo con un martillo, y apostaron por aprovechar el movimiento natural de sus manos (como utilizan los ejemplares salvajes, con dialectos propios) y decidieron criar a Washoe como una niña sorda, con el lenguaje de signos de EEUU.La primate aprendió más de un centenar de signos viendo cómo se comunicaba el equipo, y así podía pedir comida o que le rascasen, o expresar conceptos complicados como “estoy triste” o pedir perdón.Cuando los Gardner decidieron ceder a Washoe a un centro de Oklahoma, Roger Fouts logró que la trasladaran con él a Washington para seguir investigando, hasta la muerte de la chimpancé en el 2007. En todos estos años, el matrimonio de investigadores pudo ver cómo Washoe trasladó el lenguaje a su familia, los chimpancés Tatu, Dar y Loulis –una cría adoptada que aprendió los signos sin intervención humana– hasta niveles sorprendentes: llegaban a hablar ellos solos mientras “leían” una revista, ya que son capaces de poner nombre a lo que ven en las fotos (bebida, comida, helado, zapatos…).
Grabaciones reveladoras
“Hablan como una familia; si unos discuten, se intenta poner paz; cuando Loulis le quitaba una revista a Washoe, ella le maldecía y le decía ‘sucio’”, ha explicado Deborah, que asegura que los primates también saben utilizar los signos para mentir. Así, en una grabación se ve cómo Dar hizo creer a Washoe que Loulis le había pegado y se tiró al suelo señalándole y pidiendo con signos a su madre un “abrazo”. Esta acabó regañando al supuesto agresor.Más sorprendente si cabe resulta otra grabación en la que uno de los chimpancés repetía “llorar, llorar; rojo, rojo; silencio, silencio; divertido, divertido”, un enigma para el equipo hasta que un amigo poeta de la pareja apuntó que los signos de estas palabras eran similares y que se trataba de una aliteración de la lengua de signos, una composición poética. “Hay evidencias de que son capaces de aprender los signos, de ordenarlos y conversar, tienen una sintaxis, incluso son capaces de inventar y transmitirlos”, remarca Roger Fouts.
De ilusión también se vive
En este mundo de crisis, paro, terrorismo y envidias varias, no está de más tener un poco de ilusión. Y no me refiero solo al optimismo que, sin olvidar los problemas que nos acechan día tras día, deberíamos tener todos presente desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos de nuevo por la noche. Actualmente no parece que el mundo esté pasando por sus mejores momentos, y es difícil conseguir -y más aún mantener- cierto estado de jovialidad y alegría cuando las cosas no van demasiado bien.
Aún y todo, de vez en cuando debemos darnos un respiro, aunque sean cinco minutos al día, y escapar de esta realidad que nos atormenta. Y qué mejor forma de evadirnos por unos instantes que tomando una de esas dosis de ilusión a través de este sorprendente video de magia con cartas de Román García:
No hay que preocuparse demasiado en saber cómo lo ha hecho, no conseguiremos saberlo probablemente nunca. Igual que nunca entenderemos por qué los políticos y los bancos aparentemente hacen lo que quieren con el resto de ciudadanos y sus necesidades. A diferencia de ésto último, con el juego de cartas por lo menos disfrutaremos. No hay que perder la cabeza, que eso ya lo hace el Mago Yunke en el siguiente video.
Eres lo que escribes
Navegando por Internet he encontrado una iniciativa interesante: una campaña a favor de escribir con una cierta corrección ortográfica en los blogs. Su lema es eres lo que escribes, eres como escribes, y me parece muy acertado.
Hoy en día, las nuevas tecnologías favorecen la comunicación pero, si no ponemos de nuestra parte, esa constante comunicación va en detrimento de nuestra lengua. Blogs y redes sociales están a la orden del día, y no debemos descuidar las formas. Personalmente, me impacta ver cómo docenas de mensajes llenos de faltas ortográficas y gramaticales inundan foros, blogs, e incluso webs dedicadas a aspectos relacionados con la docencia. Entiendo que en un sms intentemos aprovechar al máximo los 160 caracteres de los que disponemos para comunicarnos, pero no en un blog o una web. ¡Con la de correctores que hay al alcance de cualquiera! ¿Es dejadez tal vez? ¿Pasotismo? No digo que no pueda haber alguna incorrección, porque a todos se nos puede pasar alguna incorrección por alto. Sea por lo que sea, es por esto que me uno a dicha campaña: debemos tomar conciencia de la importancia que tiene la corrección ortográfica.
No solo me uno a la campaña de http://escribesinfaltas.blogspot.com/, también aprovecho para incluir un enlace a la RAE: nunca está de más tener a mano los recursos que nos aporta.
Creados a imagen y semejanza
Tras mucho tiempo de inactividad, he decidido volver a escribir en el blog. El abandono nunca fue algo premeditado, simplemente, dejé de insertar nuevas entradas. El principal motivo ha sido porque, sin saberlo hasta hace muy poco, tomaba el rumbo que desespera al hombre según el filósofo Kirkegard. Irremediablemente deseo el infinito, el llegar a poder hacer muchas cosas, pero el tiempo nunca juega a favor y entonces tuve que elegir. Y elegí bien. Elegí de forma que, tal vez en tres vidas, consiga todo lo que pretendo hacer en una. Entonces me surge la duda: pero… ¿no nos habían hecho a imagen y semejanza de Diós? Entonces, ¿dónde está el fallo? ¿Alguien me quiere explicar por qué no me es posible realizar tres vidas en una? Ya, porque somos humanos, me contestarán. Pero… ¿no estábamos hechos a imagen y semejanza de Diós? Y es el pez que se muerde la cola.
Pero, mientras el pez se muerde la cola y el perro da vueltas antes de acostarse, tenemos que seguir con la vida que tenemos. Hay que aprender de los errores, rectificar si es posible y potenciar el optimismo. Sólo así seremos capaces de hacer más llevadera esta vida que, gran parte de la gente, desearía cambiar por otra, bien sea por pura lujuria o por simple envidia. También los hay a los que les gustaría dividirla en una serie de caminos diferentes cuyos resultados fuesen igual de exitosos en todos ellos.
Bajémonos un poco de la nube, pero no del todo. Sin dejar de pensar que tenemos que llegar como se pueda a fin de mes o sortear enfermedades diversas, sólo deseando el infinito, buscando lo imposible, conseguiremos que una vida valga por tres. Dicen que querer es poder: ¿qué perdemos con querer?



